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miércoles, 7 de octubre de 2009

Los periodos mesoamericanos


Debido a la enorme complejidad cultural y la gran cantidad de civilizaciones que poblaron el horizonte mesoamericano, para su mejor estudio y comprensión, fue separada, en tres grandes bloques, la historia de esta parte del mundo: Pre-clásico, Clásico y Post-Clásico. Cada una con características y condiciones que le diferencian de la otra, sin embargo, las fechas y duraciones no son generales (no todos los arqueólogos y expertos las abordan de la misma forma) así que pondré hincapié en la cuestión bibliográfica, esperando ser lo más exacto posible.

Intentaré incluir, en lo posible, mucho material gráfico. He visitado la mayor parte del mundo mesoamericano y tengo un buen conocimiento sobre el tema (Incluso incluiré alguna información turística, que aunque no es competencia de este Blog, tengo buena información que compartir sobre este tema también)

Espero, en verdad, que les agrade

Víctor Martínez

martes, 28 de agosto de 2007

Recomendaciones


Kruckeberg, Walter,
Mitos y Leyendas de los Aztecas, Incas, Mayas y Muiscas

Fondo de Cultura Económica, México 2002.


Un increíble libro para aprender más sobre el origen, la cosmogonía y héroes de los pueblos prehispánicos. Walter Kruckeberg hizo una exquisita recopilación de relatos, en sus versiones originales, de los pueblos más importantes de la América Precolombina. Un libro excelente, sin embargo el lector debe entender la distancia de nuestra narrativa, con la narrativa de estos pueblos, ya que en ciertos momentos, puede resultar extraña a los ojos de cualquier lector occidental.




¿Dónde lo encuentro?

Fondo de Cultura Económica (http://www.libreriasdelfondo.com/LF_Detalle.asp?ctit=006053E&secc=)

viernes, 24 de agosto de 2007

La creación del mundo - Aztecas



Los diferentes soles

Según sabían los viejos, la tierra y el cielo se estancaron en el año 1 tochtli (uno-conejo). También sabían que cuando esto sucedió habían vivido cuatro clases de gentes, es decir, que habían sido cuatro las vidas. Así sabían también que cada una fue un sol. Decían que su dios los hizo y los crió de ceniza y atribuían a Quetzalcóatl, signo 2 ehécatl (viento), el haberlos hecho y criado.

El primer sol que hubo al principio, bajo el signo 4 atl (cuatro-agua), se llama Atonatiuh (sol de agua). En este sucedió que todo se lo llevó el agua; todo desapareció; y las gentes se volvieron peces.

El segundo sol que hubo, estaba bajo el signo de 4 ocelotl (cuatro-tigre) y se llama ocelotonatiuh (sol de tigre). En él sucedió que se hundió el cielo; entonces el sol no caminaba de donde es medio día y luego se oscurecía; y cuando se oscureció, las gentes eran comidas. En este sol vivían gigantes: dejaron dicho los viajeros que su saludo era “no caiga usted”, porque el que se caía, se caía para siempre.

El tercer sol que hubo, bajo el signo de 4 quiauhuitl (cuatro-lluvia) se dice Quiauhtonatiuh (sol de lluvia). En él sucedió que llovió fuego sobre los moradores, que por eso ardieron. Y dicen que en él llovieron piedrezuelas y que entonces se esparcieron las piedras que vemos; que hirió el tezontle; y que entonces se enroscaron los peñascos que están enrojecidos.

El cuarto sol, bajo el signo 4 ehécatl (cuatro-viento) es Ehecatonatiuh (sol de viento). En éste todo se lo llevó el viento. Todos los hombres se volvieron monos y fueron esparcidos por los bosques

El quinto sol, bajo el signo de 4 ollin (cuatro-movimiento), se dice Olintonatiuh (sol de movimiento), porque se movió, caminando. Según dejaron dicho los viejos, en este habrá terremotos y hambre general, con que hemos de perecer.

viernes, 2 de febrero de 2007

El Príncipe Poeta de Tezcoco


Nezahualcoyotl (Coyote Hambriento)
(1- Conejo, 1402- 6-Pedernal, 1472)


La vida del príncipe tezcocano no fue fácil en lo más mínimo, su juventud estuvo marcado por funestos acontecimientos, como el asesinato de su padre a manos de los hombres de Tezozómoc de Atzcapotzalco, señor de los tecpanecas, y la caída de su reino en manos de este señorío rival. Además sufrió de una fuerte persecución por parte de sus enemigos; desterrado y perseguido, Nezahualcoyotl tuvo la paciencia y sagacidad suficiente para sobreponerse a todas las desgracias que le acontecieron. Finalmente gracias a la ayuda de Tlaxcala, Huexotzinco y México-Tenochtitlan (Estaba emparentado con estos, ya que su madre era hija de Huitzilíhuitl, segundo señor de los mexicas), logró vencer por completo a Atzacoptzalco y coronarse por fin 1431. Fue aliado y consejero de los señores de México-Tenochtitlan, dirigió las obras que introdujeron el agua potable a México y también la construcción del Albarradón que llevaba su nombre. Edificó palacios, templos, jardines botánicos y zoológicos , lo que habla de su gran capacidad como arquitecto. Durante su reinado, el Señorío de Tezcoco fue afamado por su protección a la música, la danza y la pintura, además de su prosperidad y su sabiduría, la que le valió el título de tlamantini (el que sabe) al que muy pocos eran acreedores. Al morir fue sustituido en el trono por Nezahualpilli, su hijo.


Percibo lo Secreto


Percibo lo secreto,
lo oculto:

¡Oh vosotros señores!

Así somos,
somos mortales,

de cuatro en cuatro
nosotros los hombres,

todos habremos de irnos,

todos habremos de morir
en la tierra.
Nadie en jade,
nadie en oro se convertirá:

En la tierra quedará
guardado
todos
nos iremos
allá,
de igual modo.

Nadie quedará,

conjuntamente habrá que perecer,

nosotros iremos así a su casa.

Como una pintura

nos iremos borrando.

Como una flor,
nos iremos secando

aquí sobre la tierra.

Como vestidura
de plumaje de ave zacuán,

de la preciosa ave
de cuello de hule,

nos iremos acabando

nos vamos a su casa.

Se acercó aquí

hace giros
la tristeza
de
los que en su interior viven.

Meditadlo, señores,
águilas y tigres,
aunque fuerais de jade,
aunque allá iréis,

al lugar de los descarnados.

Tendremos que desaparecer

nadie habrá de quedar.



Alegraos
(Xon Ahuiyacan)

Alegraos con las flores que embriagan,
las que están en nuestras manos.
Que sean puestos ya
los collares de flores.
Nuestras flores del tiempo de lluvia,
fragantes flores,
abren ya sus corolas.
Por allí anda el ave,
parlotea y canta,
viene a conocer la casa del dios.
Sólo con nuestras flores
nos alegramos.
Sólo con nuestros cantos
perece nuestra tristeza.
Oh señores, con esto,
vuestro disgusto se disipa.
Las inventa el Dador de Vida,
las ha hecho descender
el inventor de sí mismo,
flores placenteras,
con esto vuestro disgusto se disipa.