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lunes, 14 de junio de 2010

El estado en Mesamérica: Los orígenes de Teotihuacán


A pesar de ser el sitio arqueológico más importante de Mesoamérica, la metrópoli más importante de su tiempo y el lugar más poblado de América, en su tiempo, es una de las grandes incógnitas de la historia del mundo prehispánico. Este misterio, no tiene que ver con una desaparición mística o con un contacto extraterreste, es que simplemente no sabemos casi nada de Teotihuacán. Incluso este nombre es una imposición de los aztecas, que encontraron el sitio aproximadamente ochocientos años después del abandono de la ciudad y lo hicieron el centro de su cosmogonía. 

Los conocimientos que tenemos de la ciudad provienen, en gran medida, de las exploraciones arqueológicas y de las referencias cruzadas, de las cuales tampoco hemos podido sacar mucho más de lo que nos dicen los monolitos del sitio. El principal problema radica en la falta de algún tipo de escritura o registro; los Teotihuacanso no dejaron ningún tipo de testimonio escrito o gráfico (a excepción del mural conocido como el Tlalocan), la gran mayoría de los cuales solo dejan testimonio de algunas costumbres y deidades que guardan silencio acerca de sus nombres, celebraciones y lugar dentro del panteón teotihuacano. 

Sin embargo, los arqueólogos han reconstruido la historia "física" del lugar, a través de la exploración y estudio de los monumentos que los teotihuacanos nos legaron.




La historia de la ciudad sin nombre

La ciudad fue fundada aproximadamente a lo largo del siglo VI a. C., aunque en este momento no era más que una aldea de labradores reunidos en torno a algunos templos improvisados. Sin embargo, es en este periodo, identificado como Teotihuacán I, donde la ciudad comienza a tomar forma y adquiere sus monumentos más importates, como las llamadas pirámides del sol y la luna (de las cuales tampoco conocemos su nombre verdadero, ni a quien estaban dedicadas) además de otros 23 complejos alrededor de la ciudad. Entre los períodos Teotihuacán II y III (0 a 650 d.C.) se convirtió en una metrópoli en toda la extensión de la palabra; ciudad santa debido a sus colosales templos dedicados a los dioses y además centro económico e industrial, además de un imperio político y militar que puso su brazo sobre regiones tan lejanas como el área maya. Es en este momento de apogeo, donde la ciudad alcanza 200,000 habitantes, en los que podía contar habitantes de todas las regiones mesoaméricanas.

La Caída

El último período de la ciudad, conocido como Teotihuacán IV duró sólo un siglo y hay vestigios de que fue un horrible colapso para una ciudad tan majestuosa e importante. Todavía se debaten las razones de esta abrupta caída, pero hasta ahora la más aceptada es una combinación entre un cambio climático y el agotamiento del suelo para trabajo agrícola, además de la sobreexplatación de los recursos que demandaba una ciudad de tales dimensiones, otros han argumentado una invasión armada, de lo cual hay poca evidencia para aceptarla o refutarla como la razón definitiva. Sin embargo hay cosas muy claras en la caída, los edificios que estaban vinculados al poder del estado, fueron destruidos con fuego, hay vestigios de asalto a grandes residencias y unidades habitacionles, al parecer el enemigo estaba dentro de los límites de la ciudad y no fuera de ellos.

Víctor Martínez

Bibliografía.

Los antiguos reinos de México, Niguel Davies. México 1982, Fondo de Cultura Económica.


viernes, 9 de octubre de 2009

Mesoamérica, Un universo de culturas

Mesoamérica fue uno de los dos grandes polos culturales de la América precolombina, éstas, separadas entre sí por millones de kilómetros, tuvieron diferentes desarrollos, tanto sociales como culturales, y sin embargo tienen asombrosas similitudes.

Al hablar de Mesoamérica me refiero a la extensión territorial donde se desarrollaron una serie de grupos humanos que compartían ciertos rasgos comunes, estos, pese a las notables diferencias físicas y/o lingüísticas, todas ellas tuvieron un origen común, aunque lejano, sirvió de base a la integración de ésta área cultural.

Es importante entender, según las clásicas teorías, que la colonización de Mesoamérica se dio en gran medida, debido a su clima benigno y mucho más benéfico que los extremosos climas característicos de la parte más cercana al estrecho de Bering o a las islas Canadienses, primeros lugares por donde arribaron los primeros grupos humanos.

La historia de Mesoamérica se inició, aproximadamente, hace unos 4000 años. Fecha en la que los grupos, que ya tenían asentados aproximadamente entre 2000 y 3000 años, comenzaron a desarrollar su propia individualidad. Aunque mantuvieron una serie de rasgos comunes, cada cual creó sus propias manifestaciones que son fáciles de reconocer y forman las llamadas "áreas culturales" : Costa del Golfo, Oaxaca, El Área Maya, Altiplano Central y El Occidente de México.




Entre los rasgos culturales compartidos por los habitantes de Mesoamérica, están, como los más reconocibles: La construcción de pirámides, la agricultura basada en el cultivo de la trilogía alimenticia maíz-calabaza-chile, los sistemas de irrigación, el uso de calendarios, la escritura, la clara estratificación social, el ritual del juego de pelota, el complicado ceremonial funerario y la planificación urbana entre otros. El reconocimiento de estas caracteríticas ha permitido trazar fronteras hipotéticas que delimitan Mesoamérica.


miércoles, 7 de octubre de 2009

El preclásico, el alba de la civilización



Entre los años 6000 y 1000 A.C. se comenzaron a formar las primeras comunidades proto-agrícolas en las zonas más fértiles de Mesoamérica. La domesticación de plantas nativas que recolectaban las antiguas bandas nómadas de recolectores se convirtieron después en tempranos experimentos de cultivo, que agregaron variedad a la dieta obtenida mediante la caza, la pezca y la recolección. La gran mayoría de los arqueólogos, concuerda en que las primeras especies cultivadas en Mesoamérica, debieron ser el amaranto, la calabaza y el frijol (Podemos agregar también el chile y el maíz, aunque estos se dieron en lugares específicos y se extendieron en etapas posteriores).




Fue, como en otros puntos del globo, la agricultura la que permitió los primeros asentamientos semi-fijos en la región y ésta permanencia, a su vez, posibilitó el desarrollo de nueva tecnología, la cual es la base de mucho de lo que conocemos de este periodo, debido, en gran parte, a la falta de un sistema de escritura o ideográfico que nos dejara algún vestigio de este periodo.

Es hacia el año 3000 a.C., que aparecen los primeros vestigios de cerámica, lo cual constituye un testimonio de los primeros asentamientos humanos permanentes, sin embargo, no es hasta 1500 a.C., que tenemos evidencia de un dominio del arte de la alfarería que provienen principalmente de la Costa Chiapaneca y Guatemalteca, la zona fértil de Tamaulipas, las tierras largas de Oaxaca y la costa del lago de Chalco, en el Altiplano Central. El descubrimiento de la agricultura, generó un aumento sustancial en la población mesoamericana, al grado tal, que del 3000 al 1200 a.C., la organización social ya se había diversificado lo suficiente como para hablar de dirigentes políticos y religiosos; devendría además, en la conformación de la primera gran cultura mesoamericana: Los Olmecas.


Los periodos mesoamericanos


Debido a la enorme complejidad cultural y la gran cantidad de civilizaciones que poblaron el horizonte mesoamericano, para su mejor estudio y comprensión, fue separada, en tres grandes bloques, la historia de esta parte del mundo: Pre-clásico, Clásico y Post-Clásico. Cada una con características y condiciones que le diferencian de la otra, sin embargo, las fechas y duraciones no son generales (no todos los arqueólogos y expertos las abordan de la misma forma) así que pondré hincapié en la cuestión bibliográfica, esperando ser lo más exacto posible.

Intentaré incluir, en lo posible, mucho material gráfico. He visitado la mayor parte del mundo mesoamericano y tengo un buen conocimiento sobre el tema (Incluso incluiré alguna información turística, que aunque no es competencia de este Blog, tengo buena información que compartir sobre este tema también)

Espero, en verdad, que les agrade

Víctor Martínez

sábado, 25 de agosto de 2007

Dos dioses se convierten en el sol y la luna




Decían que antes que hubiese día en el mundo se juntaron los dioses en aquel lugar que se llama Teotihuacan. Dijeron los unos a los otros dioses: "¿Quién tendrá cargo de alumbrar al mundo?". Luego a estas palabras respondió el dios que se llamaba Tecuciztécatl (el de la tierra de la concha marina), y dijo: "Yo tomo cargo de alumbrar al mundo". Luego otra vez hablaron los dioses, y dijeron: "¿Quién será otro?". Luego se miraron los a los otros, y conferían quién sería el otro, y ninguno de ellos osaba ofrecerse a aquel oficio; todos temían y se excusaban. Uno de los dioses de que no se hacía cuenta y era buboso, no hablaba sino oía lo que los otros dioses decían, y los otros le hablaron y le dijeron: "Se tú el que alumbres, bubosito". Y él de buena voluntad obedeció a lo que le mandaron y respondió: "En merced recibo lo que me habéis mandado, sea así".





Luego los dos comenzaron a hacer penitencia durante cuatro días. Después encendieron fuego en el hogar, el cual era hecho en una peña, que ahora llaman Teotexcalli. Todo lo que ofrecía el dios Tecuciztécatl era precioso. En lugar de ramos ofrecía plumas ricas de quetzal, y en lugar de pelota de heno ofrecía pelotas de oro, en lugar de espinas de maguey ofrecía espinas hechas de piedras preciosas, en lugar de espinas ensangrentadas ofrecía espinas hechas de coral colorado; y el copal que ofrecía era muy bueno. El buboso, que se llamaba Nanahuatzin, en lugar de ramos ofrecía cañas verdes atadas tres en tres todas ellas llegaban a nueve; ofrecía bolas de heno y espinas de maguey, y las ensangrentaba con su misma sangre; y en lugar de copal ofrecía las postillas de las bubas. A cada uno de éstos se les edificó una pirámide, como monte; en los mismos montes hicieron penitencia durante cuatro noches.

Después que acabaron las cuatro noches de su penitencia, echaron por allí los ramos y todo lo demás con que hicieron penitencia. Esto se hizo al fin, o al remate de su penitencia, cuando la noche siguiente a la media noche habían de comenzar a hacer sus oficios; un poco antes de la media noche le dieron sus aderezos al que se llamaba Tecuciztécatl, le dieron un plumaje llamado Aztacómitl, y una chaqueta de lienzo; y al buboso que se llamaba Nanahuatzin le tocaron la cabeza con papel, que se llama amatzontli, y le pusieron una estola de papel y un maxtli (taparrabo) de papel. Llegada la media noche, todos los dioses se pusieron en rededor del hogar que se llama teotexcalli: En este lugar el fuego ya ardía cuatro días. Ordenándose los dichos dioses en dos filas, unos de una parte del fuego y otros de la otra; y luego hablaron y dijeron a Tecuciztécatl; "¡Ea pues, Tecuciztécatl entra tú en el fuego!" Él luego acometió para echarse en el fuego; y como el fuego era grande y estaba muy encendido, cuando sintió el gran calor del fuego tuvo miedo, y no osó echarse en el fuego y se volvió atrás. Otra vez tornó para echarse en el fuego haciéndose fuerza, y llegando se detuvo, no osando echarse en el fuego. Cuatro veces probó, pero nunca se osó echar. Estaba puesto mandamiento que no probase más de cuatro veces. Después de haber probado cuatro veces los dioses hablaron a Nanahuatzin y le dijeron: "¡Ea pues, Nanahuatzin, prueba tú!" Y como le hubieran hablado los dioses, se esforzó y cerrando los ojos arremetió y se echó en el fuego. Luego comenzó a rechinar y rependar en el fuego, como quien se asa. Como vio Tecuciztécatl que se había echado en el fuego y ardía, arremetió y se echó en el fuego, y dizque luego un águila entró en el fuego y también se quemó, y por eso tiene las plumas hoscas y negruzcas; a la postre entró un tigre, y no se quemó , sino se chamuscó por eso quedó manchado de negro y blanco. De este lugar se tomó la costumbre de llamar a los hombres diestros en la guerra "águila-tigre", y dicen que primero águila, porque esta entró primero en el fuego, y se dice a la postre tigre, porque éste entró en el fuego después del águila...

Después que ambos dioses se hubieron quemado, los otros se sentaron a esperar de qué parte vendría a salir Nanahuatzin. Después que estuvieron gran rato esperando, se comenzó a poner colorado el cielo y en todas partes apareció la luz del alba. Dicen que después de esto los dioses se hincaron de rodillas para esperar adonde saldría Nanahuatzin hecho sol. Miraron a todas partes volviéndose en rededor, mas nunca acertaron a pensar, ni decir a qué parte saldría; en ninguna cosa se determinaron. Algunos pensaron que saldría en la parte norte y se pararon para mirar hacia él; otros hacia el medio día, a todas partes sospecharon que había de salir, porque en todas partes había resplandor del alba. Otros se pusieron a mirar hacia el oriente y dijeron "Aquí, de esta parte ha de salir el sol". El dicho de estos fue verdadero. Dicen que los que miraron hacia el oriente fueron Quetzalcóatl, que también se llama [Xipe] Tótec, y por otro nombre "Señor de la tierra costera" o "Tezcatlipoca rojo"; y otros se llaman "Serpientes de nubes", que son innumerables; y cuatro mujeres, de las cuales una se llamaba la hermana mayor, otra la que le sigue en edad, otra la de en medio y otra la menor [de Tlazoltéotl].

Cuando vino a salir el sol, pareció muy colorado y como si se contoneara de una parte a otra; nadie lo podía mirar, porque quitaba la vista de los ojos, ya que resplandecía mucho y echaba rayos muy fuertes, que se derramaban por todas partes. Después salió la luna en la misma parte del oriente, a la par del sol. Primero salió el sol y tras él la luna; por el mismo orden que entraron salieron sol y luna. Y dicen los que cuentan fábula o hablillas, que tenían igual luz con que alumbraban. Cuando vieron los dioses que resplandecían igualmente, se hablaron otra vez y dijeron: "¡Oh dioses! ¿Cómo será esto ¿Será bien que vayan ambos a la par? ¿Será bien que igualmente alumbren?". Entonces los dioses dieron sentencia, y dijeron: "Sea de esta manera, hágase de esta manera". Y luego uno de ellos fue corriendo y dio con un conejo en la cara de Tecuciztécatl, y le obscureció la cara y le ofuscó el resplandor, y su cara quedó como está ahora.

Después que hubieron salido ambos sobre la tierra estuvieron quedos, sin moverse de un lugar el sol y la luna. Los dioses otra vez se hablaron, y dijeron: "¿Cómo podemos vivir? no se mueve el sol. ¿Hemos de vivir entre los villanos? Muramos todos y hagamos que resucite el sol por nuestra muerte". Luego el [dios del] aire se encargó de matar a todos los dioses. Mientras los mató, uno llamado Xólotl rehusaba la muerte, y dijo a los dioses: "¡Oh dioses! ¡Dejadme con vida!" y lloraba en gran manera, de suerte que se le hincharon los ojos de llorar; y cuando llego a él el que mataba, echó a huir y se escondió entre los maizales, convirtiéndose en una planta de maíz con dos cañas, que los labradores llaman xólotl; pero fue visto y hallado entre las plantas de maíz. Otra vez se echó a huir, y se escondió entre los magueyes, convirtiéndose en maguey que tiene dos cuerpos que se llama mexólotl. Otra vez fue visto, y echó a huir metiéndose en el agua y haciéndose pez que por ello llaman axólotl. Por fin allí lo tomaron y lo mataron.

Dicen que aunque fueron muertos los dioses, no por eso se movió el sol. Luego el viento comenzó a soplar y ventear reciamente, y él le hizo moverse para que anduviese su camino. Después que el sol comenzó a caminar la luna se estuvo queda en el lugar donde estaba. Solamente después del sol comenzó la luna a andar. De esta manera se desviaron el uno del otro y así salen en diversos tiempos: el sol está durante el día, y la luna actúa en la noche, o alumbra en la noche.

viernes, 24 de agosto de 2007

La creación del mundo - Aztecas



Los diferentes soles

Según sabían los viejos, la tierra y el cielo se estancaron en el año 1 tochtli (uno-conejo). También sabían que cuando esto sucedió habían vivido cuatro clases de gentes, es decir, que habían sido cuatro las vidas. Así sabían también que cada una fue un sol. Decían que su dios los hizo y los crió de ceniza y atribuían a Quetzalcóatl, signo 2 ehécatl (viento), el haberlos hecho y criado.

El primer sol que hubo al principio, bajo el signo 4 atl (cuatro-agua), se llama Atonatiuh (sol de agua). En este sucedió que todo se lo llevó el agua; todo desapareció; y las gentes se volvieron peces.

El segundo sol que hubo, estaba bajo el signo de 4 ocelotl (cuatro-tigre) y se llama ocelotonatiuh (sol de tigre). En él sucedió que se hundió el cielo; entonces el sol no caminaba de donde es medio día y luego se oscurecía; y cuando se oscureció, las gentes eran comidas. En este sol vivían gigantes: dejaron dicho los viajeros que su saludo era “no caiga usted”, porque el que se caía, se caía para siempre.

El tercer sol que hubo, bajo el signo de 4 quiauhuitl (cuatro-lluvia) se dice Quiauhtonatiuh (sol de lluvia). En él sucedió que llovió fuego sobre los moradores, que por eso ardieron. Y dicen que en él llovieron piedrezuelas y que entonces se esparcieron las piedras que vemos; que hirió el tezontle; y que entonces se enroscaron los peñascos que están enrojecidos.

El cuarto sol, bajo el signo 4 ehécatl (cuatro-viento) es Ehecatonatiuh (sol de viento). En éste todo se lo llevó el viento. Todos los hombres se volvieron monos y fueron esparcidos por los bosques

El quinto sol, bajo el signo de 4 ollin (cuatro-movimiento), se dice Olintonatiuh (sol de movimiento), porque se movió, caminando. Según dejaron dicho los viejos, en este habrá terremotos y hambre general, con que hemos de perecer.

martes, 21 de agosto de 2007

Poeta del mundo Náhuatl - Tlaltecatzin



Tlaltecatzin de Cuahuchinanco (s.XIV)

Es muy poco lo que se conoce sobre este poeta, prácticamente todo lo que tenemos nos ha llegado por referencias del historiador Ixtlixóchitl ("Venían siempre a la corte de Tezcoco a hallarse para cualquier ocasión y tratar de su buen gobierno")

Tlaltecatzin fue gobernador de Cuahuchinanco, señorío que formaba parte de los dominios Chichimecas de Tezcoco, lo que vincula a nuestro poeta con esta gente. Fue contemporáneo de Techotlala, gobernante tezcocano, esto nos ha ayudado a localizar a nuestro poeta entre los años 1357 y 1409 de nuestra era. También es coetáneo de Tezozomoc de Atzcapotzalco y Acamapichtli, primer tlatoani de México-Tenochtitlan.

Importancia del Señorío de Tezcoco

Para este momento, segunda mitad del siglo XIV, Tezcoco se iniciaba como un importante centro de cultura e intercambio de ideas. Sabios provenientes de la Mixteca trajeron la antigua sabiduría de los códices, la astrología y las artes de los antiguos toltecas. Fue precisamente durante la época de nuestro poeta, que se consumó el proceso cultural de Texcoco; Se instauró el culto a Quetzalcoatl y el habla común de la lengua náhuatl.

Tlaltecatzin fue influido por este ambiente de florecimiento cultural y renacimiento de las artes toltecas, también fue seducido por los poetas que frecuentaban la corte de Techotlala, y con el paso del tiempo fue reconocido como un gran forjador de cantares.



El poema de Tlaltecaltzin
(Tlaltecatzin icuic)

En la soledad yo canto
a aquel que es mi Dios
En el lugar de la luz y el calor,
en el lugar del mando,
el florido cacao está espumoso,
la bebida que con flores embriaga.

Yo tengo anhelo,
lo saborea mi corazón,
se embriaga mi corazón,
en verdad mi corazón lo sabe:

¡Ave roja de cuello de hule!,
fresca y ardorosa,
luces tu guirnalda de flores.
¡Oh madre!
Dulce, sabrosa mujer,
preciosa flor de maíz tostado,
sólo te prestas,
serás abandonada,
tendrás que irte,
quedarás descarnada.

Aquí tu has venido,
frente a los príncipes,
tú, maravillosa criatura,
invitas al placer.
Sobre la estera de plumas amarillas y azules
aquí está erguida.
Preciosa flor de maíz tostado,
sólo te prestas,
serás abandonada,
tendrás que irte,
quedarás descarnada.

El floreciente cacao
ya tiene espuma,
se repartió la flor del tabaco.
Si mi corazón lo gustara,
mi vida se embriagaría.
Cada uno está aquí,
sobre la tierra,
vosotros señores, mis príncipes,
si mi corazón los gustara,
se embriagaría.

Yo sólo me aflijo,
digo:
que no vaya yo
al lugar de los descarnados.
Mi vida es cosa preciosa.
Yo sólo soy,
yo soy un cantor,
de oro son las flores que tengo.
Ya tengo que abandonarla,
sólo contemplo mi casa
en hilera se quedan las flores.
¿Tal vez grandes jades,
extendidos plumajes
son acaso mi precio?
Sólo tendré que marcharme,
alguna vez será,
yo sólo me voy,
iré a perderme.
A mí mismo me abandono,
¡Ah, mi Dios!
Digo: váyame yo,
como los muertos sea envuelto,
yo cantor,
sea así.
¿Podría alguien acaso adueñarse de mi corazón?
Yo solo así habré de irme,
con flores cubierto mi corazón.
Se destruirán los plumajes de quetzal,
los jades preciosos
que fueron labrados con arte.
¡En ninguna parte está su modelo
sobre la tierra!
Que sea así,
y que sea sin violencia.



Aunque puede encontrarse algo de alegría en el canto de Tlaltecatzin, también hay una buena cantidad de referencias sobre el destino de los hombres y la fatalidad de la vida. Es común encontrar estas similitudes con otros poetas prehispánicos, que parecen tener gran conciencia sobre lo efímero de los objetos materiales y también sobre el destino fatal del hombre.


Para Saber Más...

León-Portilla, Miguel, Quince Poetas del Mundo Náhuatl. Editorial Diana, México

domingo, 4 de febrero de 2007

Literatura Mesoamericana


Antes de que los ejércitos españoles pisaran América, se había desarrollado en el continente americano, una tradición poética que pasaba de generación en generación a través de la tradición oral. Aunque en el caso de los pueblos mayas, la escritura como tal se desarrollo de manera avanzada, las culturas mesoamericanas desarrollaron la poesía a través de la tradición oral (lo que ellos llamaban in xochitl, in cuicatl. flor y canto). Sin embargo también contaban con grandes amates, compuesto de fonemas e ideogramas, que el sacerdote cantaba mientras entonaba el poema (Algunos se conservan en códices europeos). Había diferentes tipos de poemas: Los teotlatolli hablaban sobre los acontecimientos sobre el origen del universo y las andanzas de los dioses. Los teocuicatl eran dirigidos a los dioses, exaltando sus dones a los hombres. Los xopancuicatl cantos que glorificaban la belleza del mundo. Los xochicuicatl exaltaban la amistad y los sentimientos más nobles de los hombres. Los yaucuicatl eran cantos de aliento para los guerreros y de hazañas heroicas. Los icnocuicatl hablaban de la angustía y la tristeza además del terrible destino humano de la muerte.

Sin embargo los mesoamericanos tuvieron una idea cercana al libro traído por los europeos en el siglo XVI. "La palabra amoxtli expresa tal idea. Se deriva de ama(tl) y oxitl y significa literalmente: hojas de papel pegadas" (Leon-Portilla, 1994)

Mucho se ha dicho sobre lo dudoso de los poetas y autores mexicas llegados hasta nosotros. Muchos antropólogos han denunciado la falibilidad de la tradición oral. Aunado también a las censuras y discriminaciones de los transcriptores hispanos, ya que probablemente mutilaron partes o conceptos que no iban de acuerdo a sus ideas.

viernes, 2 de febrero de 2007

El Príncipe Poeta de Tezcoco


Nezahualcoyotl (Coyote Hambriento)
(1- Conejo, 1402- 6-Pedernal, 1472)


La vida del príncipe tezcocano no fue fácil en lo más mínimo, su juventud estuvo marcado por funestos acontecimientos, como el asesinato de su padre a manos de los hombres de Tezozómoc de Atzcapotzalco, señor de los tecpanecas, y la caída de su reino en manos de este señorío rival. Además sufrió de una fuerte persecución por parte de sus enemigos; desterrado y perseguido, Nezahualcoyotl tuvo la paciencia y sagacidad suficiente para sobreponerse a todas las desgracias que le acontecieron. Finalmente gracias a la ayuda de Tlaxcala, Huexotzinco y México-Tenochtitlan (Estaba emparentado con estos, ya que su madre era hija de Huitzilíhuitl, segundo señor de los mexicas), logró vencer por completo a Atzacoptzalco y coronarse por fin 1431. Fue aliado y consejero de los señores de México-Tenochtitlan, dirigió las obras que introdujeron el agua potable a México y también la construcción del Albarradón que llevaba su nombre. Edificó palacios, templos, jardines botánicos y zoológicos , lo que habla de su gran capacidad como arquitecto. Durante su reinado, el Señorío de Tezcoco fue afamado por su protección a la música, la danza y la pintura, además de su prosperidad y su sabiduría, la que le valió el título de tlamantini (el que sabe) al que muy pocos eran acreedores. Al morir fue sustituido en el trono por Nezahualpilli, su hijo.


Percibo lo Secreto


Percibo lo secreto,
lo oculto:

¡Oh vosotros señores!

Así somos,
somos mortales,

de cuatro en cuatro
nosotros los hombres,

todos habremos de irnos,

todos habremos de morir
en la tierra.
Nadie en jade,
nadie en oro se convertirá:

En la tierra quedará
guardado
todos
nos iremos
allá,
de igual modo.

Nadie quedará,

conjuntamente habrá que perecer,

nosotros iremos así a su casa.

Como una pintura

nos iremos borrando.

Como una flor,
nos iremos secando

aquí sobre la tierra.

Como vestidura
de plumaje de ave zacuán,

de la preciosa ave
de cuello de hule,

nos iremos acabando

nos vamos a su casa.

Se acercó aquí

hace giros
la tristeza
de
los que en su interior viven.

Meditadlo, señores,
águilas y tigres,
aunque fuerais de jade,
aunque allá iréis,

al lugar de los descarnados.

Tendremos que desaparecer

nadie habrá de quedar.



Alegraos
(Xon Ahuiyacan)

Alegraos con las flores que embriagan,
las que están en nuestras manos.
Que sean puestos ya
los collares de flores.
Nuestras flores del tiempo de lluvia,
fragantes flores,
abren ya sus corolas.
Por allí anda el ave,
parlotea y canta,
viene a conocer la casa del dios.
Sólo con nuestras flores
nos alegramos.
Sólo con nuestros cantos
perece nuestra tristeza.
Oh señores, con esto,
vuestro disgusto se disipa.
Las inventa el Dador de Vida,
las ha hecho descender
el inventor de sí mismo,
flores placenteras,
con esto vuestro disgusto se disipa.