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miércoles, 17 de septiembre de 2008

La mitología griega



Ciertas civilizaciones han construido su mitología básicamente sobre alguno de estos componentes, como la romana, cuyos mitos genuinos son casi exclusivamente leyenda, aunque sus carencias fueron subsanadas posteriormente por la adopción en bloque de toda la mitología griega. Ésta, por el contrario, es una prodigiosa creación de la fantasía en la que se entremezclan, de manera indiferenciable en muchos casos, los tres componentes. Añádase que los personajes míticos han sufrido, con el paso del tiempo, asensos o degradaciones, cuando no fusiones (...).
Y también que la ausencia de centralización política provocó una barahúnda de tradiciones locales, buscando un modo de perpetuarse, se incorporaron como pudieron al mito. Por todo ello, la mitología griega es enormemente compleja. Además, es difícil entender ciertas de sus características si no hacemos un estudio de las relaciones del mito con otros aspectos de la cultura en la que se desenvolvió.

Del libro:

Apolodoro. Biblioteca Mitológica. Traducción de Julián García Moreno. Editorial Alianza, 2004.



sábado, 13 de septiembre de 2008

Materiales del Mito



"Mito" es una palabra griega que significa cualquier tipo de relato, historia o ficción; se aplica tanto a los símiles o alegorías de Platón como a las fábulas de Esopo. En las lenguas modernas, no obstante, el término se ha especializado técnicamente para designar las narraciones de hechos sucedidos en una época ideal, o en todo caso remota, cuyos protagonistas son considerados divinos o semidivinos.

Ahora bien, cualquier mito, tal como lo conocemos hoy, es el resultado de un proceso en el que se han integrado en proporción diversa y no siempre discernible tres componentes que, en su origen, eran independientes:

a) El mito propiamente dicho. Mito es, en este sentido estricto, el relato cuyos protagonistas son personajes divinos. Es difícil, como en los demás casos, presentar ejemplos en estado puro, pero en nuestra obra se puede ofrecer como tal el mito cosmogónico del comienzo, ya que es lógico que en el principio del mundo sólo intervengan los dioses. En su origen, este elemento debió ser una especulación acerca de la naturaleza de lo divino y, por lo tanto, tiene relación con la religión.

b) La leyenda heroica, también llamada saga en algunos manuales. Si se ha dicho antes que mito en general es la narración en que intervienen los personajes divinos o semidivinos y mito en sentido aquella cuyos protagonistas son los semidivinos y así es en efecto. Pero esta distinción no se hace por el mero placer de dividir o clasificar, sino porque existen diferencias significativas tanto de origen como de naturaleza.



La leyenda tiene su origen en hechos históricos realmente acaecidos; con el tiempo, no obstante, y debido a las particularidades de la trasmisión oral, estos hechos han sido desfigurados. Además de la incorporación de elementos procedentes del componente siguiente, la leyenda se ha contaminado del anterior, pues no sólo se hace intervenir activamente a los dioses en las hazañas de los humanos, sino que sin aquéllos éstos no existirían, pues son sus descendientes.

En efecto, el protagonista de la leyenda es el héroe -0 semidiós-, que, a efectos mitológicos, se define como el descendiente de una deidad. El héroe en primer grado es hijo de un dios y una mujer, o a la inversa, de un hombre y una diosa, pero también son héroes y sus descendientes, al menos en la Edad Heroica, cuyo final coincide a grosso modo con el del II milenio a.C.

Como ejemplo de leyenda en estado puro, lo que nos dará una idea de cómo eran estos relatos en su origen, se pueden aducir las peripecias de los Heráclidas, que no por casualidad son los últimos héroes, es decir, aquellos cuya historia ha tenido menos tiempo de cargarse de elementos inverosímiles. Aquí la intervención de los dioses se reduce a la que se les atribuye en época histórica: oráculos, envío de plagas, etc.

c) El cuento popular, que en algunos manuales de mitología se designa con la voz inglesa folk-tale o la alemana Märchen, debido a que fueron estudiosos de estas nacionalidades los que definieron el concepto. Es una ficción, como puede ser en nuestra cultura el cuento del sastrecillo valiente, o el de Simbad entre los árabes. En su origen no tienen nada que ver con la mitología, pero se incorpora a ésta cuando se heroíza o diviniza su protagonista o se atribuye su contenido a un héroe o dios previamente existente. Por ejemplo, es un motivo de cuento popular en varias culturas el de la esposa que espera al marido ausente asediada por los pretendientes y la llegada del marido en el momento justo, que se incorporó a la leyenda de Odiseo.

Del libro:

Apolodoro. Biblioteca Mitológica. Traducción de Julián García Moreno. Editorial Alianza, 2004.
pags. 8-10